Sobre la actitud receptiva

La actitud receptiva nos coloca en contacto directo con las cualidades femeninas de nuestra polaridad interna. La receptividad nos lleva a escuchar más y a nutrir silenciosamente a las personas, las situaciones, en fin, todo tipo de acontecimiento objetivo o subjetivo. La actitud receptiva recibe, acoge, absorbe lo que sucede a nuestro alrededor, en perfecto relajamiento. Cuando necesitamos actuar con receptividad, es hora de seguir, mucho más que de tomar la delantera. En la receptividad creamos un espacio de claridad interior en el cual nuestra conciencia se expande y revela lo que tenemos para aprender.
Sugerencias prácticas para tener una actitud receptiva
• Valoriza los momentos en que puedes estar contigo mismo, para reflexionar, para oír la voz interna.
• Observa tus reacciones ante lo inesperado. Si sabes ser receptivo, habrá más espacio para la reflexión.
• Haz ejercicios de relajación para desbloquear tensiones corporales.
• Haz una revisión de tu día: ¿consigues pensar en tres ocasiones en que fuiste atento con alguien?

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