Sobre la actitud generosa

Todo en la Naturaleza es espontáneamente generoso. Podemos ser generosos en la acción, en el sentimiento y en el pensamiento. Cuando actuamos generosamente, partimos de una conciencia de prosperidad y abundancia, en la cual el énfasis está en la calidad y no en la cantidad. Cuando sentimos generosamente, nuestra donación es espontánea e invisible. Cuando pensamos generosamente, comprendemos que la alegría cíe dar y la capacidad plena de recibir son partes de una única dádiva.
Sugerencias prácticas para tener una actitud generosa
• Observa si hay algo que puedes darle a alguien que lo hará muy feliz.
• Date cuenta de lo que recibiste generosamente de alguien y agradécelo con el corazón.
• Recibe con alegría las dádivas de la vida reflejadas en un día de sol, en el canto de un pájaro, en el aire que respiras, en el chofer que conduce el ómnibus…
• Agradece, agradece, agradece. La gratitud es como un combustible que alimenta el poder de la generosidad dentro de nosotros.
• Practica el acto de dar sin exigir nada a cambio; esto te llevará a descubrir cómo funciona la Ley de la Abundancia.

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