Sobre la actitud diplomática

Es posible que una situación delicada esté pidiendo una actitud diplomática. Eso implica suavidad y tacto para evitar roces e irritabilidad. El gesto preciso y gentil, la palabra correcta, pueden aliviar situaciones de estrés en el ambiente en que vivimos o en el interior de nuestras conciencias.
Sugerencias prácticas para tener una actitud diplomática
• Afirma tu valor, pero sin exigir reconocimiento.
• Rehúsate elegantemente a aceptar cualquier cosa que humille o desprecie a los otros o a ti mismo.
• Cuida que pensamientos negativos y emocionales no interfieran en tu conexión con la Divinidad Interna.
• Trata de hablar pausada y claramente, tomando conciencia del valor de tus palabras.

Volver a Nosotras y nuestras actitudes