Sobre la actitud dinámica

La actitud dinámica es como un fuego interior que se enciende y nos impulsa a actuar con presteza y vivacidad. Cuando tomamos una actitud dinámica, agilizamos la comunicación entre las personas y quitamos de la inercia a nuestro potencial creativo latente. El verdadero dinamismo surge en nuestras vidas como un haz de luz purificadora que transforma dudas y sentimientos de incapacidad en la certeza de seguir adelante con seguridad. Las mutaciones se procesan de manera orgánica y según leyes universales, y todo lo que tenemos que hacer es responder con presteza a la orientación interior.
Sugerencias prácticas para tener una actitud dinámica
• Haz una lista de las cosas importantes que quieres realizar esta semana, este mes y este año; coloca esa lista en un lugar visible y planea cómo realizarlas.
• Haz deportes, ejercicios o caminatas matutinas en la Naturaleza. Pon tu cuerpo al día.
• ¿Qué te gusta reparar? ¿Qué mejoras puedes hacer en tu casa, en tu automóvil, en tu ambiente de trabajo, etcétera, en este momento?
• Haz de cada día un motivo de celebración. Reconoce la gran dádiva de estar vivo y consciente de la presencia de Dios en tu corazón.

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