Sobre la actitud arriesgada

No siempre la razón conoce el camino correcto para la acción. Hay momentos en que sólo sabremos cómo actuar después de haber dado un primer paso en dirección a lo desconocido. Cuando nos damos cuenta de que nuestra Alma, desde algún lugar más amplio, consigue ver el mapa de todo el territorio de nuestra vida, dejamos de lado los excesos de intelectualización y la necesidad de tener siempre el control; de ese modo, nos sentimos más confiados y seguros para seguir adelante. Los espíritus pioneros saben el verdadero valor de tomar actitudes arriesgadas.
Sugerencias prácticas para una actitud Arriesgada
• Haz algo que te parezca “arriesgado” (eso, de algún modo, quiere decir poner en riesgo tu integridad física). No tengas miedo de caminar en dirección a lo desconocido.
• Pide a alguien que te haga una caricia, o cualquier cosa que normalmente no tendrías el valor de pedir. (Corre el riesgo de desapegarte de los resultados.)
• Da el primer paso para restablecer la comunicación positiva y amorosa en una relación.
• Arriésgate a sonreír o a llorar en el momento justo.

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