Mitos de la ginecología: El sexo es un placer absoluto, siempre

Muchas mujeres piensan que si el sexo es incómodo o doloroso, es que pasa algo terrible.

La verdad
No es raro que el sexo sea, de vez en cuando, incómodo, por toda una serie de razones.

Se puede tener demasiado de algo bueno
A veces, la cabeza está dispuesta, pero el cuerpo no puede. Has tenido relaciones sexuales siete veces en doce horas y a la octava, la vagina puede estar seca e irritada. La lubricación es esencial en estos casos; también puedes probar a marcharte de casa.

Hazte con un ejemplar del Kama Sutra
Si durante un coito vaginal la postura es tal que el pene (o lo que sea) golpea el cérvix con fuerza, puede empujar el útero, haciendo que se estiren todos los ligamentos que lo sostienen. Esto puede producir dolor durante el coito o una sensación de calambre en el abdomen más tarde. Cambia ligeramente de postura, inclinándote un poco a uno de los lados del cuello uterino.

Y luego está la maldita mala suerte
Cuando estás ovulando, hay un folículo grande y jugoso en la superficie del ovario esperando estallar. Si entonces tienes relaciones sexuales y tu pareja tiene la desgracia de golpear ese folículo con el ángulo preciso, lo partirá. El ovario atacado, análogo a los testículos, hará que grites de dolor, porque es como si te hubieran dado una patada en los huevos. Esa sí que es una llamada telefónica absolutamente comprensible en mitad de la noche y lo normal es que quien llame sea el pobre tipo que cree que le ha hecho algo espantoso a su pareja. Si estás en mitad del ciclo y no tomas la pildora (que te impediría ovular) es probable que se haya reventado el folículo maduro. El dolor se calma al cabo de tres o cuatro horas, pero hace un daño de todos los demonios y asusta mucho. Gracias a Dios, es algo que sucede muy raras veces.