Masticar bien ayuda a controlar tu salud

masticarSolemos masticar sin pensar en ello, pero si te esfuerzas en triturar bien los alimentos, haciendo una pequeña pausa entre bocados, obtendrás muchos beneficios.
Seguramente te sientas a la mesa, menos, tres veces al día. Pero precisamente porque acaba convirtiéndose en un acto repetido puedes mecanizarlo y olvidarte de masticar “de manera consciente”. Triturar bien los alimentos, comiendo despacio y haciendo una pequeña pausa entre bocado y bocado, no solo es bueno para tu salud bucodental. Este acto reflejo puede ayudarnos incluso a combatir el nerviosismo, debido a que inhibe la secreción de la hormona del estrés (cortisol). Pero los beneficios de una buena masticación todavía van más allá.
Digestiones más ligeras
Masticar bien activa las glándulas que segregan saliva, una sustancia fundamental para facilitar el proceso digestivo. Además, tiene una eficaz acción bacteriana que elimina los gérmenes que pueden contener los alimentos.
Es mucho mejor si: Dedicas, al menos, media hora a comer.
Mimas tu estómago: Si masticas bien los alimentos disfrutarás más de su sabor mientras frenas las digestiones lentas y pesadas, ya que las grasas se absorben adecuadamente y el organismo las asimila de forma correcta. Al gastar más energía con la masticación, aunque no hay una diferencia abismal sí es cierto que se activa algo más el metabolismo.
Dejas atrás la ansiedad: Darte tiempo para comer te ayudará a no ir con prisas durante todo el día. Asimismo, al masticar despacio no abrirás la boca en exceso. Esto facilita que no “engullas” demasiado aire. El resultado: tendrás menos gases y dolores estomacales.
Ayuda a no engordar
Al masticar poco a poco serás más consciente de lo que estás comiendo y le darás el tiempo necesario a tu organismo para enviar la señal de saciedad a tu cerebro (se calcula que podemos tardar hasta 20 minutos en percibir que ya hemos comido lo suficiente). Esto puede ayudarte a controlar el peso. 1 Es mucho mejor si: Activas el efecto saciante de los alimentos acompañando tus menús con agua. Según un estudio de la Universidad de Rhode Island (EE. UU.) publicado en la revista científica “Journal of the American Dietetic Association”, masticar lentamente ayuda a no engordar. Un grupo de 30 mujeres universitarias comieron la cantidad de alimentos que desearon, primero de forma rápida y luego de forma lenta y en trozos pequeños. En ambos casos solo bebieron agua.
Se comprobaron los niveles de saciedad, hambre y sed en las dos pruebas y se concluyó que tomaron menos cantidad de alimentos y se sintieron más saciadas cuando comieron despacio y bebieron más agua. Los investigadores sostienen que, al prolongar las comidas, la señal de saciedad salta antes de que se hayan consumido calorías de más.
Mayor equilibrio nutricional
Cuando los alimentos llegan bien triturados al estómago los nutrientes se asimilan mejor, ya que una buena masticación facilita el trabajo de los intestinos.
Es mucho mejor si: La oclusión dental es correcta.
La buena alineación de las piezas superiores con las inferiores facilita que dientes y muelas funcionen en armonía, cortando y triturando al máximo los alimentos. Al procesarlos bien desde el primer momento el organismo puede aprovechar mejor sus componentes.
Beneficios para la boca
Aunque en un primer momento puedes no relacionar la masticación con la salud de tus dientes y encías, lo cierto es que hacerlo correctamente evita el sangrado gingival y la pérdida de piezas dentales. También previene roturas de dientes, bruxismo e incluso episodios de vértigo y dolor de cabeza. Además, al masticar de forma adecuada, la lengua se sitúa en el espacio que le corresponde, evitando trastornos en el habla y la tensión de las cuerdas vocales. También permite una respiración correcta que impide la sequedad bucal.
Es mucho mejor si: Tonificas la musculatura de la boca que interviene en el soporte de los dientes con ejercicios de gimnasia facial.
El uso de técnicas adecuadas como la ortodoncia puede ayudarte a que tu dentadura trabaje mucho mejor. Cada vez son más los adultos que se someten a ella, y sus beneficios no son solo estéticos. Si notas que tus dientes no encajan bien acude a un profesional especializado para que valore la posibilidad de llevar a cabo las técnicas correctoras más adecuadas en tu caso.