Evita los resentimientos

y no saques los trapos sucios

emociones negativasCon el perdón te liberas y descargas del odio; transformas la amargura del pasado en recuerdos que, afortunadamente, ya no duelen.

Asimismo, cesas en el empeño de hacer daño a quien te hirió, y con ello evitas hacértelo a ti.

No desempolves conflictos que ya fueron resueltos en el pasado y que sólo pueden provocar malestar.

Mejor intenta mantener un diálogo adulto que permita identificar los aspectos a modificar para alcanzar un acuerdo. También es importante no responsabilizar a la pareja de las propias frustraciones.

Si en su día decidiste dejar un determinado trabajo o vivir en una determinada zona por el bien de la relación, debes asumir tus decisiones y no culpabilizar a nadie de tus errores.