Enganchadas a la comida

bajar de pesoSegún un reciente estudio, la comida basura sería tan adictiva como el tabaco o las drogas. Pero esa no es la única adicción alimentaria. Descubre las más frecuentes y cómo abordarlas.
Un reciente estudio del Scripps Research Institute de Florida mostraba que la comida basura podía ser tan adictiva como las drogas o el tabaco. Pero esta no es la única adicción relacionada con la comida. Cada vez son más las mujeres y hombres que transfieren sus problemas emocionales a su forma de alimentarse. Las personas adictas tienen una inseguridad emocional que pretenden cubrir a través del objeto de su adicción, del que se hacen esclavas. Las más conocidas son las drogas, el alcohol…, pero también la comida. La relación que tiene una persona con la comida iene mucho que ver con vínculos familiares de nuestra infancia, en concreto con las personas que nos dieron de comer. La forma de vivir la comida en cada hogar representa, desde un punto de vista inconsciente, la manera cómo disfruta de la vida, si se permite el placer o no, si se castiga, si se siente culpable…
Diferencia hábito y adicción
El hábito tiene relación con las costumbres transmitidas generacionalmente y que tienen que ver con la cultura del país: qué se come, cuándo y cómo. Mientras que la adicción es una dependencia exagerada basada en un deseo enfermizo de satisfacción y no en una necesidad básica de alimentarse.
Las causas pueden ser muy diversas. Algunos psicólogos hablan de una falta de autoestima que lleva a la persona a estar insatisfecha con su vida y la forma que tiene de compensar esa insatisfacción es a través del alimento. Detrás de muchas adicciones alimentarias hay situaciones emocionales no expresadas. Un ejemplo: si un niño vive una situación de ansiedad y se tranquiliza tomándose un trozo de chocolate, de mayor cuando se repitan cuadros de ansiedad, buscará el chocolate. El problema de las adicciones es que implican obsesión y desasosiego continuos ya que la satisfacción es puntual y desaparece al rato de haber ingerido el alimento. Además, como se hace en exceso, lo siguiente es la culpa y la vergüenza. La persona acaba cayendo en el secretismo de su adicción, y se siente aislada.
Las adicciones alimenticias más graves son la anorexia y la bulimia, pero también hay otras menos conocidas:

Chocolate

Personas que comen por ejemplo una tableta diaria.
• Causas: la persona está triste, incubando una depresión que alivia a través del chocolate. Este alimento posee magnesio y antioxidantes y es un estimulante natural con efecto saciante. Eso se traduce en sensaciones de relajación y felicidad.
• Advertencia: la adicción nos avisa de una hipoglucemia (cuando el organismo está bajo en glucosa y la persona se siente baja en energía).
• Las consecuencias: sobrepeso, colesterol y carencia de nutrientes básicos.

Golosinas

Caramelos, bollería industrial, patatas fritas. Los hombres se suelen decantar por alimentos ricos en grasa y proteínas (pizzas y hamburguesas) y las mujeres por los azucarados.
• Causas: son muchas. Quizá esa persona no ha vivido normas en su familia, o al contrario, procedan de familias demasiado rígidas. Son como eternos adolescentes que solo viven en el placer más inmediato. Buscan en la golosina el reencuentro con un momento infantil en el que calmaron su angustia con ese alimento.
• Advertencia: las golosinas están tapando un proceso de ansiedad, que debe trabajarse desde la psicoterapia.
• Las consecuencias: son las mismas que en el caso del chocolate: sobrepeso, colesterol y carencia de nutrientes básicos para la salud. Desde un punto de vista emocional, la culpa y la angustia son los efectos más importantes.

Ortorexia

Trastorno en el que solo se aceptan alimentos orgánicos sin aditivos. Cuando la persona rompe esa alimentación supuestamente sana se siente culpable.
• Causas: quizá la persona se empeñe en ser diferente o se sienta así (nadie me entiende). También la padecen personas que no aceptan la imperfección en ellas mismas ni en el mundo, no quieren ver lo negativo y se esfuerzan en alcanzar una vida perfecta que las acaba llenando de angustia.
• Advertencia: estas personas viven en penitencia, sacrificándose todo el tiempo en aras de su salud, que es casi como una religión. Si existe sacrificio es porque dentro de ellos también hay culpa. Deben descubrir de qué se sienten culpables.
• Consecuencias: puede padecer anemia y osteoporosis. Desde una perspectiva psicológica, pueden convertirse en personas angustiadas, intolerantes y aisladas.

Vigorexia

Se da más en hombres. Lleva a la persona a verse débil y poco desarrollada muscularmente. Esto le conduce a practicar deporte de forma compulsiva y a ingerir sustancias que aumenten su musculatura, como proteínas y anabolizantes.
• Causas: la inseguridad. Se enganchan alo que la sociedad considera el cuerpo perfecto.
• Advertencia: se vuelve perfeccionista, autoexigente, y con una personalidad muy frágil.
• Consecuencias: angustia, y el exceso de proteínas puede acarrear problemas renales.