Dieta fuera de casa

¿Deseas perder unos kilos, pero renuncias a intentarlo porque comes a diario fuera de casa? Tu y muchísimas personas más os encontráis en la misma circunstancia. Es difícil, sí, pero no imposible. Te lo demostramos.
Jornada tras jornada, de lunes a viernes, miles de personas comen fuera de casa porque su horario laboral y las distancias que existen, sobre todo en las grandes ciudades, les impiden volver a su hogar a mediodía. No es la opción ideal, está claro, pero tampoco es posible elegir, la mayoría de las veces, por tanto hay que tratar, por todos los medios de sobrellevar esta circustancia en las mejores condiciones posibles. Y, por supuesto, intentar elegir unos menús lo más sanos y saludables. Las cosas resultan aún más complicadas cuando alguien está intentando adelgazar. Es más, no pocas personas se quejan de que, desde que comen fuera de casa, han engordado, y mucho. En estas condiciones, el objetivo de seguir una dieta con ciertas garantías parece casi una misión imposible. Pero ¡ojo! aún así no es cuestión de rendirse. Si te organizas bien, eliges los lugares más adecuados y, por qué no, aprendes a conocer un poco mejor los alimentos y la forma más idónea de prepararlos, seguro que no aumentarás ni un gramo, incluso es posible que los pierdas de vista. La primera y más importante cuestión es decidir que local es el más adecuado: ¿el restaurante de la esquina, un chino, un italiano, uno de comida rápida o la propia oficina? Cada uno tiene sus ventajas e inconvenientes. Veamos cuáles son unas y otros.
¿Con la vianda a cuestas?
Claves del éxito
¿Y hamburguesa? No, gracias
¿Vas al autoservicio?
¿En el restaurante de menú?
¿Cocina internacional?

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