Deja de roncar y gana salud

apnea del sueñoLa persona que ronca quema más calorías… pero también está más hambrienta al levantarse. Y no es el único dato nuevo sobre el ronquido.

Es un trastorno de lo más común. De hecho, uno de cada cinco españoles ronca y, superados los 55 años, el 50% de los hombres lo hace. Y justamente por ser un problema tan habitual a veces no se le presta la atención necesaria. Muchos roncadores piensan que es un rasgo más que los define, mientras que los compañeros de cama se acaban acostumbrando a la serenata nocturna. Sin embargo, este trastorno puede acarrear problemas de salud graves. Por eso conviene darle la importancia que se merece, conocer qué lo provoca y cómo puede solucionarse.

VERDADERO. Cuanto más mayor, más roncas. La explicación es sencilla: el ronquido se produce cuando el flujo de aire que se dirige a los pulmones se ve obstruido por los tejidos blandos de la boca y la garganta, que vibran al respirar. Con los años, la musculatura de esta zona tiende a volverse flácida, con lo que dificulta la respiración y favorece el ronquido.
FALSO. Las mujeres apenas sufren el trastorno. Cuando llegan a la menopausia, lo hacen un 40%. Y es que las hormonas femeninas protegen frente a los ronquidos porque mantienen el tono muscular del cuello y evitan el exceso de grasa en la zona. En la menopausia, los niveles de estrógenos caen, por eso se ronca más.
VERDADERO. Tener sobrepeso es un factor de riesgo. Las personas con sobrepreso acumulan grasa en los tejidos de la garganta de forma que, al tumbarse, el aire circula con dificultad provocando el ronquido. Por ello la gran mayoría de obesos sufre apneas del sueño. De hecho, se ha demostrado que la mortalidad tras una operación quirúrgica en estas personas está directamente relacionada con las apneas. Hay personas que solo bajando de peso han solucionado este trastorno.
VERDADERO. Si tú roncas… acortas la vida de tu pareja. Hay ronquidos que pueden superar los 60 decibelios, los mismos que provoca una lavadora en pleno centrifugado. Así, no es extraño que un estudio de la Clínica Mayo (EE. UU.) haya demostrado que los cónyuges de las personas que roncan puedan despertarse hasta 20 veces en una hora. Otro británico ha revelado que los roncadores privan a su pareja del equivalente a dos años de sueño en 24 años de vida en común. Esto se traduce en cansancio y peor salud.
VERDADERO. Una copa de más… serenata nocturna. El alcohol, así como ciertos fármacos, deprimen el sistema nervioso central y relajan excesivamente los músculos, incluidos los de la garganta. Además, pueden agravar la apnea del sueño ya que reducen la capacidad del cerebro para despertar en episodios de anoxia (falta de oxígeno). El tabaco también irrita la mucosa de la faringe y favorece el ronquido.
FALSO. Resfriados, gripes o alergias no tienen nada que ver con el trastorno. Todo aquello que provoque un bloqueo nasal limita la entrada de aire por la nariz, lo que obliga a respirar por la boca
y propicia los ronquidos. Por eso conviene tratar la congestión aguda para aliviar el trastorno. Y si la obstrucción se debe a un tabique nasal desviado (el 10% de las personas de raza blanca lo tiene) también se puede corregir.
VERDADERO. Roncar aumenta 3 veces el riesgo de diabetes de tipo 2 y otras dolencias. Según un estudio publicado en la revista científica “Sleep Breath”, el ronquido dificulta la entrada de oxígeno a los pulmones e impide la correcta asimilación de la glucosa. Otra investigación de la Universidad de Navarra ha demostrado que, cuando el ronquido va unido a la apnea, se duplica el riesgo de ictus y de infarto de miocardio. Roncar también cuatriplica el riesgo de hipertensión.
VERDADERO. Roncar quema más calorías. Pero eso no quiere decir que vayas a perder peso. Todo lo contrario. Es cierto que, según un estudio de la Universidad de California (EE.UU.), las personas con apnea severa queman 373 calorías más al día porque su sistema nervioso necesita un extra de energía para activarse tras un descanso deficiente. Sin embargo, esto pasa factura ya que se tiene mucho más apetito durante el día.
FALSO. Una almohada bien alta evita que ronques. En esta posición se presiona la zona de la faringe y se dificulta el paso de aire. Dormir boca arriba también favorece el ronquido ya que abres la boca y se obstruyen los músculos de la zona. Para facilitar la circulación de aire lo mejor es dormir de lado y elevar la cama en la zona del cabezal.
FALSO. La cirugía soluciona el problema para siempre. La eficacia de la cirugía es muy alta, pero hay que tener presente que, con los años, si se coge mucho peso pueden aparecer los ronquidos.
VERDADERO. Si ejercitas la musculatura de la garganta alivias el trastorno. Inhala en bocanadas cortas y expulsa el aire lentamente como si silbaras. Practica este ejercicio varias veces al día y tonificarás los músculos del cuello.