Cirugía plástica: elegir bien al cirujano

La masificación de la cirugía plástica ha traído algunas ventajas y lamentablemente muchos problemas. Entre las primeras se encuentra, indudablemente, el mayor acceso o facilidad a la cirugía desde sectores que antes se encontraban postergados, ya sea económicamente o por falta de información al respecto.

Ente los aspectos negativos encontramos como principales, el aumento de la mala praxis y la banalización del acto quirúrgico. El arribo de profesionales sin la debida formación ha acarreado, por un lado la aparición de complicaciones importantes, eventualidades a las cuales estos no son capaces de responder, pero además la instalación de procedimientos mágicos en el inconsciente colectivo.

Nada más alejado de esto en el arte de curar y nada más distante. Dios no hace cirugía plástica y los cirujanos plásticos no hacen milagros. Cualquier procedimiento lleva un tiempo lógico de evolución y de convalecencia.

Al momento de elegir, es importante:
• Asegurarse que sea realmente cirujano plástico. Es decir, que este médico tenga título de cirujano además del de médico.

• Además, es importante evaluar su curriculum vitae. Verificar y revisar qué cursos realizó, en qué hospitales se formó, si realizó residencias en el exterior, etc.

• Es también interesante investigar a qué sociedades científicas pertenece. En el caso de la cirugía plástica, la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires es respetada a nivel mundial.

• Es de ayuda a la hora de elegir, informarse si actualmente se encuentra en la planta de un hospital reconocido, ya que estos profesionales están en continua actualización por sobre otros.

• Si la intervención es en el rostro, es bueno indagar si el cirujano concurrió a algún servicio de cirugía de cabeza y cuello en su formación. Y en el caso de los implantes mamarios es bueno saber qué implantes utiliza y qué garantía les da el profesional.

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