Budismo tántrico

El Budismo Tibetano es la rama tántrica del Budismo y se conoce como Vajrayana o Tantrayana. Alrededor del año 800 de nuestra era, Padma Sambhava (nacido del loto) que había sido instruido en la India en Budismo y Tantrismo, fue llamado por el rey del Tíbet para expandir dichas enseñanzas en ese país. Tal era la categoría espiritual de Padma Sambhava que al comprometerse a instaurar la doctrina, ya predijo con todo detalle la reciente invasión del Tíbet por los chinos y, cómo a consecuencia de ello, se extendería el Budismo Tibetano por Occidente. Las enseñanzas de Padma Sambhava generaron en el transcurso del tiempo el nacimiento de cuatro escuelas llamadas Nyingmapa, Gelugpa, Kagyupa y Sakyapa.

Nyingmapa

Es la primera en aparecer. Pronto comenzó a ser criticada por sus similitudes con los rituales de los magos Bon. En la actualidad sigue teniendo mucha fuerza y es lide-rada por Penor Ríponche. El lama Tarthang Tulku es uno de sus más brillantes difusores en Occidente.

Gelupa

Nació como reacción a la adaptación de la escuela Nyingmapa a la tradición de sus competidores Bon. Los Gelugpas intentaron recuperar la pureza original que el Budismo tenía en la India. Su fundador Tsong Khapa reformó la disciplina monástica dándole una orientación más austera. En 1800 consiguieron el control político del país. Su líder es el Dalai Lama. La escuela Gelugpa ha desarrollado una tradición estudiantil muy sólida, en contraste a la de Nyingmapa, cuya aproximación es más pragmática y práctica. A los miembros de la escuela Gelugpa se les conoce también como los «bonetes amarillos».

Kagyupa

Es una tradición muy importante que todavía continúa viva en la India. Ha sido difundida en Occidente por Chogyam Trungpa y otros. En sus enseñanzas se hace más hincapié en la experiencia personal que en el conocimiento intelectual. Esta escuela nació de una fuente distinta que la Nyingmapa. Probablemente su origen se remonta al siglo EX. El gran sabio Tilopa, adquirió el conocimiento superior por directa transmisión espiritual de maestros de más allá del plano físico. Durante doce años instruyó a Naropa en la India y, finalmente le reveló las enseñanzas de Mahamudra. Naropa tuvo en el tibetano Marpa su más importante discípulo. Marpa introdujo la enseñanza en el Tíbet, siendo continuada por su discípulo Milarepa. Este es el comienzo del linaje de la importante escuela Kagyupa, que esta muy emparentada con la Nyingmapa. Sus líderes reciben el sobrenombre de Karmapa y está regida por Thaye Dorje. A sus miembros se les llama «bonetes rojos».

Sakyapa

Es una tradición muy parecida a la de Nyingmapa. Sus seguidores habitaban al oeste de Lhasa. Muchos eran granjeros y vivían cerca de la frontera con Nepal, por lo que pudieron escapar fácilmente durante la invasión china. En la actualidad, se alinean con las escuelas Nyingmapa y Kagyupa.
En el Budismo Tántrico se ensena que hay nueve niveles en las enseñanzas del Dharma (la verdad, sendero recto). El primer nivel se llama Hinayana (o Theravadd) que significa «Pequeño vehículo». Las fuentes tibetanas dicen que es una enseñanza muy centrada en uno mismo ya que su enfoque se orienta a la salvación personal del aspirante. El segundo y tercer nivel forman el Mahayana o «Gran vehículo». Sus adeptos buscan la transformación e iluminación de toda la humanidad en su conjunto. En el Mahayana, o sendero del Bodhisattva, se hace voto de no iluminarse hasta que este estado sea alcanzado por todos los seres.
Los seis niveles siguientes conforman el Vajrayana o «Vehículo diamantino» del Budismo Tántrico. Estos niveles evolucionan primero en lo exterior, luego en lo interior y por último, en los estadios secretos. Los niveles cuarto y quinto constituyen el Vajrayana externo. La práctica es exteriorizada, siendo importante para el adepto las ropas y los símbolos externos. En los niveles sexto y séptimo se entra en el Vajrayana interno, donde no es necesario un tipo de vida determinado. Las enseñanzas son muy elevadas, siendo las prácticas mucho más refinadas y profundamente interiorizadas. Después de superar los estadios anteriores, se llega a los niveles secretos. Las prácticas son más profundas y sutiles que en el Vajrayana interno. Este conocimiento ya no puede ser comunicado con palabras ni libros, no puede ser enseñado. Debe ser captado intuitivamente. El noveno estadio se llama Dzog Chen o nivel de la «Perfección Absoluta».

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