Adelgazar de forma saludable 1

¿Cuántas calorías hay que reducir?

La teoría indica que una restricción de 500 calorías diarias se traducirá en una disminución de medio kilo de peso a la semana. Sin embargo, los muchos factores implicados en este proceso hacen que pueda haber variaciones. Tomar estos datos como base y hacer un seguimiento individual puede ser una buena estrategia.

¿Conviene comer cinco veces al día?

Siempre que no implique ingerir más calorías parece que sí: se activa más veces el mecanismo de digestión y absorción, lo que implica mayor gasto energético, no se pasa hambre, no se comen cantidades tan grandes (lo que dilata el estómago), y la relación con la comida es menos ansiosa y más controlada.

¿Engorda comer fruta de postre?

Se han propuesto muchos y diferentes argumentos para justificar esta popular creencia, pero hasta la fecha no hay ninguna evidencia que lo demuestre. De hecho, en las dietas hipocalóricas convencionales se incluye a menudo la fruta como postre. Y, de entre las propuestas de postre más habituales, es de las menos calóricas.

¿Por qué no conviene saltarse el desayuno?

Cuando se quiere perder peso pensar solo en clave de kilos y calorías es un error. Hay que considerar otros muchos factores, como la salud y el rendimiento. Un desayuno adecuado es esencial para regular muchos procesos tanto fisiológicos como psicológicos. Prescindir de él conduce a muchas más pérdidas que ganancias.

¿Sudar ayuda a quemar grasa?

En absoluto. Sudar es un mecanismo de defensa que tiene el organismo para rebajar su temperatura interna. Al sudar lo que se pierde es agua; no es grasa que «se funde». Todo el peso que se pierde a través del sudor se debe a pérdidas de agua que hay que reponer lo antes posible puesto que el organismo podría deshidratarse.

¿Es eficaz el ayuno para adelgazar?

A la hora de perder peso lo más importante no es tanto la pérdida en sí como mantenerla. Y, por definición, el ayuno no se puede mantener en el tiempo. Solo como medida de choque en casos muy contados y extremos, y siempre bajo supervisión médica, el ayuno puede tener un sentido. Pero lo difícil empieza después.

¿Funcionan las dietas disociadas?

En lo esencial, proponen no juntar alimentos con distintos principios nutricionales (hidratos de carbono, grasas y proteínas). En la práctica, esto se traduce en comidas monótonas que llevan a comer menos. Difíciles de seguir y equilibrar, y aburridas, no parecen una alternativa óptima.

¿Cómo se evita el efecto rebote?

El efecto rebote es recuperar con relativa facilidad los kilos perdidos, o incluso más. A las dietas que facilitan esta dinámica disfuncional se las ha llamado «dietas yoyo». La mejor forma de evitarlo es con una dieta que ayude a perder peso progresivamente, comer mejor y consolidar nuevos hábitos.

¿Hay alguna dieta novedosa y eficaz?

Detrás de eslóganes, personajes, modas e intereses siempre hay dietas desequilibradas cuya principal diferencia es la forma en que se alejan de las recomendaciones contrastadas, o dietas que responden en lo esencial a los cánones de las dietas hipocalóricas pero con pequeñas modificaciones no esenciales para justificar un nombre.