Soy adicta a las harinas

dietaMuchas personas que dejaron o dejando la carne y sus derivados cuentan que su adicción a las harinas y los dulces no tiene límites. ¿Por qué probamos una galleta y terminamos devorando el paquete entero?
La compulsión por comer harinas y dulces es una epidemia en el mundo, y está dada por una alteración bioquímica del sistema nervioso y, luego, de todo el aparato hormonal.
Comienza a subir una hormona que se denomina cortisol, y ella básicamente atenta contra una química cerebral básica de la serenidad, que llamamos serotonina. Cuando baja la serotonina (en una gran cantidad de gente, por estrés), comienza la compulsión por dichos alimentos.
Los dulces y las harinas son alimentos adictivos y el neurotransmisor más importante involucrado en esta adicción es la serotonina. Ésta se forma de un aminoácido que se llama triptófano, que se encuentra muy concentrado en el chocolate. Si me falta serotonina, me muero por comer un chocolate o un alimento con harina.
Así, la ingesta de estos productos genera una sensación de saciedad y tranquilidad buscada para paliar el estado de nerviosismo y de ansiedad previo a comerlos.
Se busca en ellos -inconcientemente-, la materia prima que va a producir serotonina y eso hace que se sea Dependiente de ellos y que se sienta satisfacción en el instante posterior a comerlos.
¿CÓMO SALIR DE LA COMPULSIÓN?
Para cambiar ese mal hábito, hacen falta dos cosas:
Tener una actitud positiva, es decir, llenar la mente de palabras e imágenes buscadas: lecturas, películas, personas sabias, terapeutas, amistades, y relaciones positivas en todo sentido. Conocer la bioquímica de! cerebro y, si es necesario, tratarla. Es allí donde la medicina biomolecular juega un papel central.
Un ejemplo claro: si me encuentro deprimida y siento la compulsión por comer dulces, tengo que hacer la medición de mi serotonina cerebral. Si ésta está baja, se trata naturalmente con triptófano.
Otro ejemplo: si yo tengo compulsión por consumir harinas blancas acompañadas de café, es seguro que en mi bioquímica cerebral está faltando la dopamina. Debo medirla y tratarla.
Las terapias primero deben diagnosticar y, ante la presencia de serotonina baja, se le proporciona al paciente esa sustancia en forma de precursores para que las neuronas la incorporen y deje de estar en falta.
Un simple análisis de orina da cuenta de la deficiencia de serotonina, que modula el humor y la compulsión de esas sustancias. En los dulces y chocolates se encuentra la ‘materia prima’ para que el cerebro produzca serotonina.
¿PODEMOS AFIRMAR QUE LA COMPULSIÓN ES REVERSIBLE?
Es totalmente reversible de manera natural sin dosis de droga artificial. El primer signo de éxito del tratamiento es que el paciente se olvida de ir a comprar chocolate o ve dulces y no se tienta. Las personas manifiestan que pueden gobernar lo que comen y realmente deciden ellas por sí mismas y no el plato de comida decide por ellas.