Sobre la actitud tranquila

Cuando nuestra conciencia se libera de la necesidad de obtener resultados inmediatos y nos damos cuenta de la importancia de estar atentos al proceso que cada situación recorre, podemos estar tranquilos. La actitud tranquila emerge a partir de nuestro anclaje en la sabiduría interna que viene del Alma y nos concede dones maravillosos: un discurso consciente y sin palabras superfluas, la certeza de que hasta la más turbulenta tempestad pasa, así como se callan las dudas en un corazón tranquilo.
Sugerencias prácticas para tener una actitud tranquila
• Desarrolla alguna actividad manual. Busca un curso de tejido o de modelaje, o algo que te lleve a usar las manos en silencio.
• Practica la presencia de tu Alma en el centro de tu corazón. Siente la calma que viene de un contacto con el Ser más profundo.
• Reverencia los momentos de silencio y soledad que la vida te ofrece. Trata de escuchar el silencio en la agitación del mundo que te rodea.
• Desapégate conscientemente de la compulsividad del hacer. Concéntrate más en el ser cuando estés realizando cualquier tarea.

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