Sobre la actitud reverente

La actitud reverente se traduce en sentimientos tiernos y en la disposición de profundizar las relaciones con las personas y con todos los seres de la Naturaleza. Una fuerte tempestad, la delicadeza de una flor, así como el misterioso proceso de crecimiento de un bebé en el útero materno inspiran la reverencia por la vida. Nuestra Alma muchas veces nos coloca en situaciones en las cuales debemos ejercitar una devoción reverente y hacernos conscientes de la vasta interconexión que existe entre todos los seres. Es fácil ser reverente cuando nos maravillamos ante los muchos milagros de la vida y descubrimos la presencia de lo sagrado en las acciones más rutinarias.
Sugerencias prácticas para tener una actitud reverente
• Ve a un templo, o a algún lugar que consideres sagrado, y siente reverentemente la presencia del silencio.
• Llama por teléfono a tus padres (o piensa en ellos) y diles cuánto los amas.
• Haz algo por los más ancianos y los de corta edad. Actúa, siente y piensa en alguna cosa que puede traerle alegría a ellos.
• ¿Cuáles fueron los instructores más importantes en tu vida hasta este momento? Date un tiempo para recordar y agradecerles por la instrucción recibida,
• ¿Qué has hecho últimamente que haya agregado valor a tu vida y, consecuentemente, al ambiente en que vives?

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