Sobre la actitud modesta

La actitud modesta nos coloca siempre en situaciones favorables porque nos hacemos conscientes del valor de la humildad. La verdadera humildad surge cuando nos damos cuenta de que todo lo que se llena, más tarde se vacía, y todo lo que sube, en algún momento bajará. El ejercicio de esta actitud desarrolla el sentido de la igualdad, simplifica las estrategias y no impone condiciones previas. En la actitud modesta se esconde la verdadera grandeza de una persona.
Sugerencias prácticas para tener una actitud modesta
• Realiza tus tareas sin llamar la atención sobre ti mismo. Reconoce que hacer las cosas con celo y cariño ya te llena de satisfacción.
• Haz algo que consideras importante, pero sin gran alarde.
• Sé una persona naturalmente encantadora. Ten fe en tu singularidad.
• La modestia y la persistencia andan juntas. La delicada modestia del agua es capaz de perforar piedras, en el tiempo adecuado.

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