Sobre la actitud inocente

Sólo es posible tomar una actitud inocente cuando internamente nos sentimos libres de la culpa. Cuando un niño está aprendiendo a caminar y cae, inocentemente se levanta y trata otra vez. Si se sintiese culpable por la caída, tendría mucha dificultad en caminar otra vez. Su actitud inocente no busca beneficios, ni tiene segundas intenciones; él tan sólo responde con espontánea sencillez al momento presente.
Las actitudes que tomamos conectados con el Alma en el corazón nos colocan bajo la protección de la inocencia y, por lo tanto, es fácil y natural proseguir.
Sugerencias prácticas para tener una actitud inocente
• Observa si has expresado candidez y atención para contigo mismo. Eso abre la puerta para que hagas lo mismo con los demás.
• Inspírate en los niños, observándolos en acción. Trata de relacionarte con tu niña interna.
• El único antídoto para la culpa es el perdón. Entrégate al Amor del Alma y perdónate.
• Vive el momento presente en toda su intensidad.

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