Sobre la actitud entusiasta

Cuando el fuego del entusiasmo se enciende, pasamos a tener un interés vivo por todo lo que queremos realizar. El ardor de querer hacer lo mejor de nosotros mismos se une a una alegría sin pretensiones y ligera, y sabemos persistir, aun cuando emergen dificultades.
La actitud entusiasta nos vitaliza con un fuego creador y divino, y la energía está siempre presente para apoyarnos. El resultado es una perfecta entrega a nuestra Esencia Divina.
Sugerencias prácticas para tener una actitud entusiasta
• Si comienzas a amar lo que haces, naturalmente acabarás haciendo lo que más amas.
• Vive en compañía de tus aspiraciones más elevadas. Lee libros que estimulen tu autorrealización.
• Trata siempre de ver lo mejor en las personas y situaciones. Lo que hay de mejor en cada persona es que acoge y transforma aquello que todavía no tiene conciencia para ser lo que realmente es.
• Realiza tus tareas con ardor, o déjalas para hacerlas cuando estés en paz contigo misma.

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