Sobre la actitud concentrada

Cuando las distracciones en la mente comienzan a desviar nuestra percepción de un camino constructivo, es necesario parar y concentrar la atención en aquello que es verdaderamente relevante en el momento presente. La mente superior, aquella parte clara, luminosa y creativa de nosotros mismos, está siempre dispuesta a servirnos. La energía sigue el pensamiento y nuestra atención consciente es la que va a determinar el modo como creamos la vida en cada instante. Una actitud concentrada frente a ciertos desafíos multiplica nuestra energía y evita accidentes innecesarios.
Sugerencias prácticas para tener una actitud concentrada
• Haz ejercicios de concentración: por lo menos una vez por semana trata de realizar algo prestando atención a los más mínimos detalles (por ejemplo, arrancar las hierbas del jardín, regar las plantas en casa, hacer limpieza, lavar y planchar ropa, etcétera).
• Disminuye la velocidad con que haces las cosas. Si eres una persona apurada, disminuye tu velocidad en un 50 por ciento; si eres muy lento y perezoso, haz lo inverso: aumenta tu velocidad en un 50 por ciento.
• Dedica por lo menos 15 minutos por día a escuchar mejor a las personas; escúchalas con toda atención.
• A intervalos regulares durante el día, deja a tu alrededor notas que te hagan recordar a los seres que amas. Trata de percibir, sentir, imaginar cómo determinada persona se está sintiendo y envíale vibraciones “concentradas” de amor.

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