Sobre la actitud comprometida

Cuando asumimos un verdadero compromiso, toda la energía que viene de niveles superiores de nuestra conciencia queda disponible para ayudarnos. La actitud comprometida es aquella que nos libera de la necesidad de hacer cosas por deber u obligación, porque pasamos a confiar enteramente en nuestro potencial. Cuando podemos asumir una actitud comprometida es porque ya alcanzamos el punto de madurez en el cual nos damos cuenta de que sin vocación y donación ningún proyecto podrá tomar cuerpo en el plano físico. Cuando alguien se compromete con su fuerza interior o con el Principio Único que se mueve y vive atrás de todo lo que existe, todos los Ángeles de Dios están en sus puestos para ayudar en lo que sea necesario.
Sugerencias prácticas para tener una actitud comprometida
• Decide aceptar las posiciones de liderazgo que la vida te ofrece. Sigue la orientación que viene del Alma y sé líder de ti misma.
• Comprométete con aquello que te da más alegría hacer. Sé responsable por la presencia de la alegría en tu vida.
• Comprométete en terminar una tarea o un proyecto inconcluso. Establece un período de tiempo y una fecha final para su conclusión.
• ¿Cuál es el compromiso más importante de tu vida? Si tienes claro qué compromiso es ése, todas tus acciones se tornarán claras y estarán fortalecidas por metas claras.

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