Sobre la actitud auténtica

La originalidad de un niño está en su maravillosa capacidad de expresarse con autenticidad. El “niño eterno” que vive dentro de nosotros, fácilmente nos invita a tomar actitudes auténticas y nos sorprende por la espontaneidad y ausencia del miedo a revelar nuestro verdadero rostro. Cuando somos auténticos, nos liberamos de toda y cualquier tipo de máscara que pueda impedir la expresión de nuestra verdadera identidad.
Sugerencias prácticas para tener una actitud auténtica
• Cuál es la respuesta más auténtica que darías hoy a la pregunta: “¿Quién soy yo?”
• Haz aquello que dijiste que ibas a hacer.
• Cuando cometas algún error admítelo, pero no te culpes. La culpa te estimulará a sentirte en el derecho de errar otra vez.
• Dale la bienvenida a tu “niño interno”. El, más que nadie, sabe reír, divertirse y, principalmente, vivir con autenticidad el momento presente.

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