Sobre la actitud alegre

La alegría y la ligereza son compañeras inseparables. No se puede tomar una actitud alegre y, al mismo tiempo, sentir el peso de la crítica, de la envidia, de la sospecha, de los celos, en fin, de todas las formas negativas y pesadas de sentir. La alegría invita a la risa y la risa es buena para el corazón, para el aparato digestivo, para el fortalecimiento de los músculos y para activar todas las funciones creativas del cerebro. Cuando elegimos el camino de la alegría, todas nuestras actitudes ganan un brillo especial.
Sugerencias prácticas para tener una actitud alegre
• Juega más con las situaciones de la vida. No tornes la vida tan en serio.
• Canta más, baila más. Aunque el canto sea silencioso, aunque el baile sea tu simple caminar.
• ¿Cuándo fue la última vez que diste unas buenas risotadas? Si no lo recuerdas, es porque ya hace mucho tiempo.
• ¿Qué es más importante para ti? ¿Ser feliz o tener siempre la razón?

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