No es solo un óptimo perro de muestra, también es muy apreciado por su extraordinaria belleza de formas y colores, al igual que su primo el setter irlandés. Dotado de un olfato finísimo, se le utiliza para localizar las perdices. Como hacen otros perros de muestra, una vez localizada la pieza permanece inmóvil encogiéndose entre la hierba, señalando así al cazador la presencia de la presa.
En la muestra se diferencia precisamente por la posición: la cabeza alta, el cuello estirado, la trufa hacia arriba para desarrollar la máxima potencia olfativa, el cuerpo bajo, las patas anteriores a ras del suelo y las posteriores flexionadas; dispuesto a seguir las órdenes del cazador. La historia moderna del setter inglés se inicia en el siglo XIX por obra del criador sir Edward Llaverack, «padre» de la raza.
A través de una estrecha consanguinidad seleccionó un excelente perro de muestra, aunque también atendió a la belleza de las formas y al cautivador color del manto. Muy pronto la raza se diversificó en dos tipos de setter: por una parte los bonitos ejemplares de exhibición y por otra los de trabajo, seleccionados más por sus habilidades venatorias que por su apariencia. Respecto al actual modelo de la raza, a comienzos del siglo XX el setter inglés era mucho más grande, con flecos más largos, cabeza más pesada y ejes cráneo-hocico tendentes a la divergencia más que al paralelismo.
Origen: Gran Bretaña
Carácter: Vivaz, nervioso e inteligente, para desfogarse necesita mucho movimiento.
Estándar
El setter inglés es un perro que une la elegancia de las formas con la potencia física, aunque su estructura es ligera. El tronco se inscribe en el cuadrado; la cabeza alargada expresa dulzura. Los ojos son expresivos, grandes, oscuros y en posición semilateral; manifiestan vivacidad e inteligencia.
El cráneo y el hocico son de igual longitud y con los ejes paralelos, el stop es marcado. La trufa es ancha, de color negro o marrón oscuro, según el color del manto (blanco y negro o blanco y marrón). Las orejas, de tamaño mediano y con pliegues, se insertan bajas y están bien pegadas a la cabeza. La longitud del cuello es igual a la de la cabeza, no tiene papada pero sí flecos que forman un collar visible.
El tórax es profundo, el vientre asciende ligeramente, la grupa es ancha y escarpada. La cola nace alta; gruesa en la raíz, se afina gradualmente hacia la punta y tiene muchos flecos. Las extremidades anteriores son más cortas que la medida que va del codo a la cruz, para ayudar al gateo en la muestra. Tiene gran facilidad de movimiento y buena osamenta. La altura a la cruz alcanza de 56 a 62 cm en los machos y de 54 a 6o cm en las hembras. El peso varía entre 20 y 30 kilos.
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