Pierde peso sin sufrir

adelgazar
Seguir una dieta para perder peso es todo un reto. Y solo si percibes que no “te estás perdiendo nada” lo conseguirás.
Cada vez más personas sienten que la comida y todo lo que tiene que ver con ella (desde elegir y comprar los alimentos, a organizar los menús de la semana o meterse en la cocina para preparar los platos) se ha convertido en una especie de tormento.

Lejos de disfrutar comiendo, sienten agobio cuando piensan qué llevarse a la boca. Si se reprimen excesivamente, sufren. Y si comen más de la cuenta, también. Les ocurre porque muchas veces intentan frenarse en la mesa pero, al final, terminan comiendo más de lo que deben. Así, entran en un círculo vicioso que les lleva inevitablemente a pensar que comer no es agradable.

La comida es el mejor antidepresivo que existe…

Cuando detectamos una situación estresante, intentamos evitarla. Pero por mucho que nos agobie comer no podemos (ni debemos) evitar este momento. Lo hacemos varias veces al día y a menudo el ritual está directamente relacionado con celebraciones o reuniones familiares. Por eso, la solución no es amargarse cada vez que nos sentamos a la mesa, sino establecer una nueva relación con el plato.

En realidad, todos llevamos un gourmet dentro y por eso es fácil comprender que es imposible no sentir placer comiendo. A veces el efecto que proporciona un sandwich, unas galletas o un puñado de pipas es similar al que proporciona una pastilla antidepresiva. No en vano hay encuestas que demuestran que la comida proporciona mucho más placer que, incluso, las relaciones íntimas con la pareja.

… hasta que decidimos hacer dieta para adelgazarz

Pero hay otros estudios que han demostrado que las mujeres que disfrutan menos con la comida (porque se dejan llevar por sensaciones negativas y por el miedo a engordar) son más propensas a la obesidad. Entonces, ¿cómo cuidar el peso o incluso reducirlo sin tener la sensación de estar limitándose continuamente?

Es una cuestión de método y de franqueza contigo misma y con lo que tu cuerpo necesita de verdad. La primera regla es no relacionar el comer con esas posibles insatisfacciones diarias que muchas veces nos atacan. La segunda norma, importantísima, es que tu dieta sea variada. Se sabe que los hombres comen más carnes y pescados y las mujeres —quizá por aquello de no engordar— toman más vegetales y frutas y cantidades insuficientes de otros alimentos. Pero como verás en las páginas siguientes, comer de todo (¡de todo!) y perder peso es posible.

 

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