Mitos de la ginecología: Coágulos

Hay algo en un coágulo de sangre menstrual que inspira terror a la mayoría de mujeres. Esos pequeños cuajos marrones en el váter, en la compresa o pegados al tampón son todo un golpe emocional.

La verdad
Los coágulos son algo bueno; es la señal de que no eres hemofílica. A menos que estés tomando medicación para diluir la sangre, cuando está fuera de las venas, la sangre sana se coagula.
Cuando empieza el período, la sangre menstrual deja la pared del útero y flota en la cavidad, donde se coagula. Hay una enzima, llamada plasmin, que disuelve el coágulo. Así que lo que ves en el tampón es sangre que se ha coagulado y disuelto.

La única desventaja para las mujeres que tienen sangre menstrual con coágulos es que sus períodos suelen ser más dolorosos, ya que el útero tiene que contraerse más y es posible que el cérvix se dilate para permitir el paso del material sólido. Las mujeres que tienen unos períodos con más coágulos, tienen una proporción baja de plasmin en la sangre menstrual.

Advertencia
No mires el coágulo, sino el volumen total de pérdida de sangre. Si crees que sangras un cincuenta por ciento más de lo normal y la hemorragia dura todo un día o más, díselo a tu ginecólogo.