El castigo 1

¿Cuándo debe aplicarse el castigo?
1)En el instante en que el perro muestra la conducta
Debe castigarse inmediatamente después de la realización de la conducta que se desea eliminar. De forma análoga a lo que ocurría en el caso del refuerzo, el animal relaciona el castigo con aquello que hace en el momento de recibirlo. Por ello, no sirve de nada castigar una acción que el animal ha llevado a cabo un cierto tiempo antes. La aplicación de castigo demorado, fuera de tiempo, no es entendida por el animal y resulta por completo ineficaz. Este es un error que cometemos con frecuencia y debe ser evitado a toda costa. El castigo de una conducta que el perro ha realizado tiempo antes es totalmente ineficaz y debe ser evitado.
2)Cada vez que el perro muestra la conducta
Una conducta debe ser castigada o tolerada siempre que aparece, sin excepción. A menudo cometemos el error de castigarla en algunas ocasiones y de consentirla en otras.
La falta de coherencia en la aplicación del castigo es a menudo consecuencia de criterios diferentes entre las distintas personas de la familia. Haciendo referencia al ejemplo de la imagen, la conducta de saltar podría ser castigada por algunos miembros de la familia y permitida por otros. Un comportamiento de este estilo resulta ineficaz y confuso para el perro, que recibe constantemente de sus dueños mensajes contradictorios.
Toda la familia debe poner en común y compartir los mismos criterios de actuación frente a las distintas conductas mostradas por el perro.
¿Cuánto debe durar el castigo?
El propósito del castigo es única y exclusivamente interrumpir una conducta considerada inapropiada. Por ello, el castigo debe cesar tan pronto como el perro deja de mostrar la conducta problemática. Más aún, la eficacia del castigo aumenta si el perro es recompensado tan pronto como abandona la realización de la conducta problemática y se comporta de forma aceptable.

Un error que cometemos con frecuencia es mantener el castigo una vez que el perro ha modificado su actitud e incluso cuando muestra ante nosotros una postura de sumisión, que podría traducirse al lenguaje humano como “perdona, no lo haré más”.
A menudo utilizamos incorrectamente el castigo como una válvula de escape para nuestra irritación por aquello que el perro ha hecho, por ejemplo, destrozar algún objeto de la casa. Esta actitud inconsciente es la principal responsable del uso abusivo que en ocasiones se hace del castigo en la educación del perro.
En definitiva, el éxito de cualquier plan de educación implica que el perro respete unas normas y a nosotros mismos, sin que nos tenga miedo.
¿Existen alternativas al castigo?
La corriente más actual eVi educación canina sugiere la utilización del castigo de forma moderada y siempre que los demás sistemas de modificación de la conducta no hayan dado resultado. Dicho de otro modo, el castigo no debería considerarse en ningún caso como la primera opción para corregir o modificar un determinado comportamiento.
En general, debemos intentar minimizar la ocurrencia de las conductas indeseables, en lugar de esperar a que aparezcan para poder castigarlas. Por ejemplo, si un cachorro comete pequeños destrozos en la casa, tal vez deberíamos en primer lugar proporcionarle una forma aceptable de saciar su conducta dándole un juguete comestible para perros.
El mejor castigo es el que no necesita ser aplicado.
Cómo debemos hablarle a nuestro perro
El perro no entiende nuestras palabras. Aunque podemos enseñarle a responder a determinadas órdenes, no es capaz de entender ideas o frases completas. Por ello, el perro se guiará por el tono de voz para interpretar nuestras intenciones. En este sentido, utilizaremos con nuestro perro tres tonos, tres músicas diferentes.
• Recompensa: Debe corresponderse con un tono de voz suave y melódico.
• Castigo: Debe ser emitido en tono firme y seco.
• Orden: Debe corresponderse con un tono de voz animado. Muchas veces utilizamos un tono de voz propio del castigo para darle órdenes al perro. De hacerlo, podemos confundir al perro, que no entenderá el motivo de nuestro enfado.
Formas habituales de castigo físico que es recomendable evitar
Golpear al perro con la mano o con un objeto, como un periódico enrollado, en la cabeza o en el cuerpo.
Golpear el hocico del perro con la mano o con un dedo.
Mantener cerrado el hocico del perro y zarandearlo.
Sujetar al perro por la zona posterior del cuello y zarandearlo.
Obligar al perro a tumbarse en el suelo, boca arriba.

Volver a Sobre los perros

Volver a Razas de perros


Estás bárbara:

cuanto debe durar un castigo a un perro, como castigar a un perro sin pegarle, por que no darle al perro en hocico, como castigar a un perro, cuanto tiene que durar un castigi para perro, golpear el hocico del perro, golpear hocico de perro, golpear perro periodico, pegar al perro en el hocico, por cuanto tiempo es bueno mantener castigado a un perro, cuanto tiempo es bueno castigar a un cachorro?, cuanto tiempo debe durar un castigo al perro, cuanto tiempo debe de durar el castigo a un perro, cuanto debe durar un castigo para un perro, cuánto debe durar el castigo de mi perro?, cuanto debe durar el castigo a mi perro, cuanto debe de durar el castigo en perros, consecuencias de pegarle por hocico a un perro, consecuencias de pegarle a un perro en el hocico, ¿es bueno golperar al perro en el hocico
This entry was posted in Perros and tagged , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>