Dormir bien

trastornos del sueño

Algo tan simple como dormir una hora más cada noche potencia el bienestar físico y mental. Seguir un programa de tres semanas puede ayudar a modificar los hábitos incorrectos.

Mientras dormimos experimentamos multitud de procesos bioquímicos y neurológicos que renuevan los tejidos y permiten que la mente asimile lo ocurrido en las últimas horas. Para mantener la salud es importante dormir bien, al igual que para recuperarla. La cura de sueño constituye un recurso al alcance de todos para ganar bienestar y salud.
Más del 30% de la población sufre problemas más o menos graves a la hora de dormir, pero no todos los afectados están dispuestos a ponerles remedio. Unos prefieren restar horas al sueño para dedicárselas a la televisión o a internet, aun a costa de arrastrar el cansancio día tras día. Otros no duermen bien como consecuencia de las preocupaciones o los horarios laborales. Sea como fuere, la deficiencia de «buen dormir» es una de las cargas más pesadas que puede soportar el organismo. A corto plazo, reduce la capacidad de sobrellevar las tareas cotidianas y de experimentar momentos de bienestar. El rendimiento intelectual y la capacidad de atención resultan afectados. Muchos errores y accidentes laborales tienen su causa más directa en el déficit de sueño.

Mientras dormimos

Todavía se sabe muy poco de lo que ocurre en el cuerpo y especialmente en el cerebro mientras dormimos. Los electroencefalogramas, que reflejan la actividad cerebral, muestran que las ondas eléctricas pasan de los rápidos ciclos beta, que caracterizan la vigilia, a los más lentos alfa, theta y por último delta. Durante la tercera y la cuarta fase del sueño, cuando dominan las ondas theta y delta, la actividad metabólica y la temperatura corporal disminuyen.

Una hora más

Por otra parte, durante esta fase del sueño se producen modificaciones en el flujo de hormonas. Aumenta la secreción de la hormona del crecimiento, lo que explica que la calidad del sueño sea esencial para los niños y los adolescentes. Además, se reducen los niveles de cortisol -la llamada hormona del estrés-y aumenta la producción de melatonina, que favorece la regeneración física gracias a sus propiedades antioxidantes, e induce sensaciones de calma y bienestar. Otros cambios hormonales ayudan a prevenir la obesidad y la diabetes, como han demostrado estudios realizados en la Universidad de Chicago.
A nivel cerebral, tanto durante la fase de sueño REM, que se caracteriza por los movimientos rápidos de los ojos, como en la más profunda no-REM, se producen cambios fisiológicos vitales para la organización de la información en el cerebro. Una deficiencia de las fases de sueño más profundas es siempre perjudicial, y especialmente para las personas que necesitan manejar mucha información. Thomas Roth, que trabaja en el Hospital de Trastornos de Sueño, en el Centro de Investigación Henry Ford (Estados Unidos), afirma que dormir una hora más aumenta la capacidad de atención un 25% al día siguiente.

Sigue leyendo >>>

 

Opina

*

Mapa del sitio