Perro vivaz e inteligente, con características manchas negras en el manto blanco, es una raza antigua en torno a la cual gira todavía una historia fantástica y misteriosa. Sus orígenes son inciertos y muchas regiones se disputan la paternidad de la raza, entre ellas Dalmacia e Inglaterra.
Los británicos tienen el mérito de haber seleccionado los mejores individuos de manto blanco con manchas negras y redondas. El nombre dálmata, sin embargo, liga el origen de esta simpática raza a Dalmacia, una región de la antigua Yugoslavia; tanto es así que en 1955 la FCI reconoció Croacia como la tierra de origen de estos perros, que se hicieron famosísimos entre otras cosas por la película de Walt Disney titulada 101 dálmatas.
Numerosos testimonios confirman la existencia del perro manchado ya en la época romana y en la antigua Grecia; en épocas más recientes se debe a los nobles ingleses el éxito en la difusión del dálmata. Su aspecto original, sus vistosas manchas negras sobre el manto blanco, curiosas y fascinantes a la vez, se utilizaban para dar un toque de elegancia a las carrozas tiradas por caballos.
A principios del siglo XIX su imagen de infatigable acompañante de carrozas estaba hasta tal punto extendida en el ambiente señorial que el dálmata se llamó también coach dog, «perro de carroza». En el año 1890 se fundó el primer club protector de la raza dálmata.
Origen: Croacia
Carácter: Alegre, sociable y cordial, inteligente y cariñoso.
Estándar
El dálmata es equilibrado, fuerte y musculoso, activo, muy resistente y de líneas simétricas. Su cuerpo tiende al cuadrado; es orgulloso y distinguido, nunca tosco y pesado. La cabeza no debe tener arrugas; el cráneo es plano y ancho entre las orejas, el hocico es largo y vigoroso; cráneo y hocico están separados por un stop marcado. La trufa y los ojos son negros en la variedad con manchas negras, mientras que la trufa es marrón y los ojos ámbar en la variedad con machas color hígado.
Las orejas son de tamaño mediano, caídas, de textura fina, con la punta redondeada y se insertan altas; se valora que tengan manchas. El cuello debe ser largo, bien arqueado y sin papada. El tórax es profundo y amplio. La cola, preferiblemente con manchas, es fuerte en la raíz y más fina hacia la punta; la lleva en cimitarra. El manto constituye la peculiaridad de esta raza, ya que el color y las manchas son los elementos más difíciles de seleccionar: sobre el color base del manto, que es blanco candido, se insertan manchas negras o bien marrones de 2-3 cm de diámetro, claramente delineadas y bien distribuidas por todo el cuerpo.
El pelo es corto y duro, brillante y liso. La altura de los machos alcanza de 56 a 61 cm a la cruz, de 54 a 59 cm la de las hembras, mientras que el peso oscila entre 20 y 25 kilos.
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