Cómo evitar que las bacterias dañen nuestro intestino

Los microorganismos “buenos” evitan que los dañinos ataquen el sistema digestivo, pero a veces ellos mismos se vuelven agresivos y dan problemas.
seguros de saludonviven, de forma pacífica, con otros muchos microorganismos en nuestro intestino y en el de los animales. De hecho, las bacterias bautizadas como Escherichia coli son en parte beneficiosas para nuestro cuerpo, ya que mantienen a raya a otros microbios que resultan más agresivos, ayudan a asimilar alimentos e incluso nos aportan algunas vitaminas.
CÓMO PUEDEN AFECTAR Y A QUIÉN “ATACAN”
Pese a ser benignas, algunas veces se convierten en una superbacteria que sí nos daña seriamente. Cuando sufren esa modificación, nuestro cuerpo reacciona intentando eliminarlas, y lo hace de la manera más rápida que conoce: provocando una diarrea.
• Si la persona “está fuerte” y el volumen de bacterias en el intestino no es muy grande, la cosa no pasa a mayores. Ahora bien…
• Si es un individuo debilitado por alguna enfermedad o su sistema inmunitario está endeble, la bacteria Escherichia coli puede hacerse fuerte. Y es entonces cuando aparecen los síntomas más graves y las complicaciones, como las que se han vivido hace no demasiado tiempo en Alemania.
ASÍ SE FORMA UNA SUPERBACTERIA
Puede ocurrir que dos variantes (dos subtipos o cepas) de esa gran familia de bacterias que es la E. coli se unan y formen un microorganismo capaz de enviarnos, una vez ha logrado entrar en nuestro intestino, toxinas que dañen nuestros glóbulos rojos y nuestros ríñones. Y lo hace en dos fases distintas: en primer lugar ocasiona hemorragias en el sistema digestivo y luego provoca síndrome hemolítico y urémico, el llamado SHU, que implica trastornos en el riñon. Entre el 3 y el 5% de esas veces esa situación tendrá un desenlace fatal, pero la mayoría de casos lo superarán.Teorías sobre por qué una bacteria que no es dañina se vuelve agresiva hay muchas… pero no hay ninguna certeza.
• Algunos expertos señalan que ese tipo de bacterias -que como ya hemos señalado viven en el intestino de los animales— se hace más fuerte e incluso modifica su estructura a medida que el animal va recibiendo antibióticos (para evitar enfermedades debidas a la aglomeración de las granjas). Cuando, en algún momento de la cadena el ser humano tiene contacto con los desechos del animal, resulta infectado por un microorganismo “nuevo”. Una posible solución sería, pues, buscar alternativas para no dar esos antibióticos al ganado. Incluso hay quienes recuerdan que es necesario alertar sobre el uso que cada uno, individualmente, hace
de los antibióticos. Tomarlos en exceso puede ocasionar que estos nuevos gérmenes nos hagan mucho más daño porque se van haciendo cada vez más resistentes.
DE LA BOCA AL INTESTINO
Aparte de las vías de contagio habituales (te las mostramos también en el cuadro inferior), parece ser que este tipo de bacterias son especialmente resistentes y permanecen en las superficies durante horas. Sin embargo,
algunos estudios apuntan que muchos de los microorganismos que “parecen reírse” de los antibióticos no pueden sobrevivir en superficies que contienen cobre. Por eso, en muchos países se plantean introducir este material en los lugares más concurridos como metros, trenes, autobuses y centros médicos y en los que se tocan las mismas superficies (mostradores, barandillas. ..) y pueden introducirse en el organismo al llevarse las manos a la boca.

 

Estás bárbara:

como podemos evitar que nos ataquen los microbios, como podemos evitar q nos ataquen los microbios

Opina

*

Mapa del sitio