Claves para bajar el colesterol malo

Si tienes tendencia a tener el colesterol alto (aunque no llegues a superar lo que se considera el “límite”), te conviene empezar a poner remedio al problema. Te proponemos un decálogo de “buenas prácticas” para conseguir el primer objetivo: que baje tu colesterol malo.

1. Si te relajas, baja
El colesterol es un componente esencial de las membranas de las células. Por eso, cuando estás muy estresada tu cuerpo produce de manera natural más colesterol para reforzar estas membranas, y así protege a las células de una posible agresión externa.

2. Ojo con los suplementos nutricionales
Los de selenio podrían elevar los niveles de colesterol malo, según investigaciones recientes. Se desconoce a qué se debe exactamente esta relación aunque se ha observado que ambos factores están estrechamente unidos.

3. Controla las grasas. Casi todo el colesterol que circula por el cuerpo proviene de la metabolización de las grasas saturadas que llevan muchos alimentos “elaborados”. Te conviene evitar la nata, la mantequilla, los quesos curados y las carnes grasas.

5- Toma aceite de soja
Contiene fitoesteroles, una sustancia que químicamente se parece mucho al colesterol. Por eso logra “engañar” al cuerpo. Los ácidos de los intestinos, que son los que absorben el colesterol de los alimentos, se confunden y se “agarran” al fitoesterol. Así se bloquea un 20% la absorción del colesterol que pasa a la sangre. Es ideal para quienes no toleran el aceite de oliva, y es mejor usarlo siempre en crudo.

6. Toma fibra
Se trata de una sustancia que tu estómago no puede digerir. Necesita unirse a los ácidos biliares del intestino para ser expulsada, los mismos que requiere el organismo para asimilar el colesterol que contienen los alimentos. Como los ácidos deben repartirse, se reduce la absorción de la grasa.

7. Raciona el azúcar que tomas
El consumo excesivo de azúcar puede hacer que asimiles mal las grasas y se acumulen en las arterias. Además, un estudio de la Universidad de Emory (EE. UU.) sugiere que los azúcares añadidos de los alimentos procesados aumentan los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular.

8. Una copita solo en ocasiones
El hígado es el encargado de “eliminar” el exceso de alcohol y de grasas. Cuando bebes demasiado alcohol, este órgano está “ocupado” en metabolizar esta sustancia y mientras tanto la concentración de grasas (y de colesterol) en el hígado va aumentando.

9. Semillas de lino
Varios estudios han demostrado que esta sustancia consigue disminuir el nivel de colesterol malo. Y esta mejora es más notable en personas que tienen familiares con colesterol.

10. Que no te falten alcachofas.
Son ricas en cinarina, un principio amargo que beneficia el funcionamiento de la vesícula biliar. Lo bueno es que, para fabricar los jugos, la vesícula necesita colesterol y al incrementar su actividad, “gasta” más cantidad para realizar este proceso.