Raza proveniente de una evolución secular acontecida en el continente asiático. En el pasado se usó probablemente como perro de caza, de guarda y de arrastre. En tiempos más recientes fueron los monjes budistas quienes salvaron la raza, cuando China se sumió en la pobreza al finalizar la dinastía Tang.
Sin embargo, fue en Inglaterra donde fue seleccionada primero la raza y se fundó el primer club de tutela. Las primeras imágenes del chow chow se encuentran en bajorrelieves de hace 2.000 años, pero no llegó a Europa hasta el siglo XIX. El chow chow es un perro que infunde respeto. No se puede decir que sea agresivo o mordedor, al contrario, es seguro y confiado, pero su aire digno y enigmático lo convierte en un perro al que es difícil acercarse. Él reconoce un solo patrón y por los otros miembros de la familia muestra tan sólo una benévola condescendencia, mientras que no acepta ningún tipo de contacto con extraños.
Tiene muy desarrollado el sentido de la territorialidad, por lo que es un excelente perro de guarda. Son dos las «rarezas» que lo distinguen: la lengua azul (como su primo el shar-pei) y las extremidades posteriores, tan poco anguladas que le confieren un característico «andar sobre zancos». Existe también una variedad de chow chow de pelo corto cuyo estándar es igual al de su hermano excepto en la longitud del manto y su textura, que debe ser suave.
Origen: China
Carácter: Es un perro independíente, fiel pero distante: si no se le educa correctamente, tiende a adoptar un papel dominante.
Estándar
El chow chow es un perro de talla mediana, activo, compacto, bien proporcionado, de aspecto leonino, con porte orgulloso y digno. Cabeza con cráneo plano y ancho, hocico de longitud moderada y ancho. Los ojos son oscuros y almendrados, bastante pequeños. Las orejas son pequeñas, gruesas, ligeramente redondeadas; las lleva erguidas y algo convergentes.
Tiene dientes fuertes y regulares, con perfecta mordida en tijera. Lengua, paladar y labios son negros. El cuerpo es musculoso y puede inscribirse en el cuadrado. Las extremidades son moderadamente largas, las posteriores con una angulación mínima que le confiere su andar típico.
La talla oscila entre 48 y 56 cm en los machos y entre 46 y 51 cm en las hembras. El manto en la variedad de pelo largo debe ser rico, abundante y tupido, especialmente en torno al cuello, donde forma melena. El manto debe ser monocolor y los colores admitidos son: negro, rojo, azul, leonado, crema y blanco.
Volver a Razas de perros
