Apnea del sueño

Tengo 55 años. Pese a dormir las horas que se consideran normales, por la mañana me levanto muy cansada y con somnolencia, sin ningún motivo aparente. Mi marido me dice que ronco mucho y que de repente parece que me quedo sin respiración. ¿Esto puede estar relacionado con que me levanto cansada? ¿A qué médico debería consultar para que me mande un tratamiento?
La falta de oxigenación durante la noche es consecuencia de la llamada apnea obstructiva del sueño, un trastorno que se caracteriza por paradas respiratorias de duración variable, que pueden durar hasta un minuto y se acompañan de un sonoro ronquido y un despertar brusco y ruidoso. Las consecuencias son cansancio y somnolencia intensa por la mañana, síntomas ante los que hay que estar atenta si se va a conducir, porque se corre el riesgo de un grave accidente.
Hay una serie de factores que predisponen a padecer este trastorno, más frecuente entre la población masculina:
• El sobrepeso y la obesidad.
• El tabaco.
• Abusar del alcohol, especialmente a última hora de la tarde.
• Enfermedades respiratorias.
• Antecedentes familiares de apnea obstructiva del sueño.

¿Cómo se diagnostica la apnea del sueño?

Ante los síntomas mencionados, de los que habitualmente se da cuenta la pareja o persona que duerme cerca, hay que acudir al médico para que le mande al neumólogo o directamente a una Unidad del Sueño, donde le realizarán un estudio durante una noche para saber si sufre o no apnea. Si el diagnóstico es afirmativo, el especialista le mandará lo siguiente:
• CEPAP, un aparato que suministra oxígeno durante la noche y favorece que la vía aérea permanezca abierta y el oxígeno se mantenga en concentraciones óptimas en el cerebro.
• Cirugía, si el anterior tratamiento no da ningún resultado.
Es muy importante tratar adecuadamente la apnea, porque además de aumentar el riesgo de sufrir accidentes de tráfico y laborales, favorece trastornos como:
• Hipertensión arterial, en siete de cada diez afectados por apnea.
• Accidente cerebrovascular.
• Infarto agudo de miocardio.

Recomendaciones que ayudan

Además del tratamiento, los siguientes consejos le pueden ayudar mucho a mejorar la apnea:
• Adelgace si tiene sobrepeso.
• Abandone el tabaco.
• No beba alcohol, especialmente por la noche.
• Intente dormir boca abajo o de medio lado; hacerlo de espaldas favorece las paradas respiratorias y los ronquidos.
RECUERDE: Hay que tomarse en serio la apnea y su tratamiento porque puede traer graves consecuencias para la salud.